Coincidiendo con el Día Mundial de la Fotografía, la Asociación de Fotógrafos Profesionales de España celebra la entrada en vigor del Artículo 50 de la nueva ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (AI Act), que obliga a las empresas a etiquetar de forma clara y visible cualquier imagen fotorrealista generada o manipulada con IA que simule ser auténtica, bajo amenaza de sanciones millonarias, que pueden alcanzar el 3% de la facturación anual de la empresa.

«Durante este último año hemos visto a muchas marcas tomar el atajo de la IA, pero la confianza del consumidor y la mirada humana no se pueden falsificar por ordenador» son palabras de Eva Casado, presidenta de la Asociación de Fotógrafos Profesionales de España (AFPE) y profesional de la fotografía, que considera que el sector vive un giro histórico a su favor.

Eva Casado explica que “El efecto ha sido inmediato: la fotografía profesional está viviendo un resurgir inesperado, impulsado por las marcas que vuelven a demandar imágenes cien por cien reales para certificar la autenticidad de sus productos. La nueva obligación legal ha destapado además una creciente desconfianza del consumidor, especialmente dañina para las marcas que presumen de calidad, elaboración artesanal o proximidad. Al verse obligadas a rotular sus campañas con la advertencia ‘Imagen generada por IA’, estas empresas se enfrentan a una pregunta incómoda de sus propios clientes: si el producto es real, de calidad y artesanal, ¿por qué la imagen que lo representa es artificial?”.

Para evitar la caída de ventas por falta de credibilidad, muchas compañías están abandonando la IA generativa y volviendo a contratar estudios de fotografía profesional, consolidando este arte como el nuevo sello de transparencia corporativa.

La presidenta de AFPE explica que la normativa europea da la razón al sector: “una marca que vende verdad necesita mostrar verdad, y la mirada humana de un fotógrafo profesional vuelve a ser su mayor activo. Cuando un cliente ve que el producto tradicional o de lujo que va a comprar se anuncia con una imagen artificial y la marca ha tenido que etiquetarla por ley para no engañarle, siente que le están mintiendo”.

El sector fotográfico español, que había visto peligrar su cuota de mercado frente a la automatización, afronta este 19 de agosto con optimismo, preparado para absorber la nueva demanda de «autenticidad visual certificada» que exigen tanto la Unión Europea como los propios consumidores.

Sobre la AFPE (Asociación de Fotógrafos Profesionales de España)
Fundada en 1984 para la defensa de los intereses colectivos de los fotógrafos profesionales, la AFPE tiene la misión de servir eficientemente al asociado, promover su excelencia y ofrecer servicios de calidad. Entre sus fines está promocionar las obras de sus asociados, representar sus intereses y sensibilizar a las administraciones y a la opinión pública sobre la importancia cultural de la fotografía —una vocación que se refleja de forma destacada en la convocatoria anual de los Premios LUX.









